domingo, 3 de febrero de 2008

El camino sigue y sigue (Parte 3)

Día 3 de Diciembre
- Al llegar a Ámsterdam, nos dieron unos bonitos neceseres para pasar la noche en el hotel (sí, hotel y todo, ¡yeah!) y fuera, un taxi nos esperaba para ir junto a un señor chino (hombre de negocios molón) y una chica, en la cual me estuve fijando en Madrid (no por nada perverter, que os veo venir).
El hombre, se le veía muy majete, ya que me preguntó por mi viaje y tal. Le conté el tema y me dijo que Shanghai era muy impresionante y que me iba a encantar. Por lo visto él estuvo la semana pasada. Es lo que tienen esta gente. Se mueven por el mundo como quien va de Zaragoza a Huesca los fines de semana.
Betty, mientras, estuvo hablando con la chica de... vete a saber qué (cosas de chicas, seguro... ja ja ja, es broma, no te me enfades Beatriz).

Llegamos al Ibis. Madre mía. Que bien. Después de todo el cansancio y los nervios, una cama enorme me vino como un milagro. Dormí de bien... buenooo, qué colchón, qué almohada... Si es que parece que me absorvia en su interior y me acunaba cual madre amorosa y protectora.


Al día siguiente me despertó un mensaje de David a las tantas de la madrugada. Por fín había contacto con él. Le envié un mensaje diciéndole que ibamos a llegar con un día de retraso.
Cuando volví a despertarme, ya casi era la hora del fin del turno de desayuno. Así que bajamos a toda prisa y volvimos arriba. Mientras Betty se aseaba yo comenzé a dibujar anécdotas del viaje en la camita felizmente y, como por lo visto el agua no iba, me quedo sin ducha.


Bajamos de nuevo a comer (¡pero qué gordacos! ¡Momento hobbit!) y nos volvemos a la habitación. Es una pena que tengamos tan poco tiempo y estemos tan lejos de la ciudad, porque nos habría encantado visitar un poquito Ámsterdam.

El día está nublado. Ha llovido y los cristales están perlados por la llovizna.


Por fín, nos ponemos en marcha y vamos en autobús hasta el aeropuerto donde saldremos en breves instantes...

Continuará...

martes, 22 de enero de 2008

El camino sigue y sigue (Parte 2)

El dibujito que le hizo Antonio a Bea al despedirnos.

- Acongojados por la noticia nos dispusimos a tomárnoslo con calma... pero todos los pasajeros se abalanzaron como locos al mostrador a gritar a los pobres azafatos y azafatas y a decirles que eran unos ladrones y que les iban a denunciar y a cortarles lo que les cuelga (quizás exagero un poco).
Comenzaron a repartir hojas de reclamación y yo, la verdad, es que pasaba un poco. A mí solo me preocupaba la idea de que el avión pudiera caerse a mitad de vuelo por culpa de un tornillo que no encajaba (he de decir que la serie "Perdidos" estaba de moda por esta época, por lo tanto la identificación con ellos era inevitable).
Los minutos pasaron... las horas también. Avisamos a familiares de lo ocurrido y nos fuimos a comer con los vales que nos dió la compañía.

En la cafetería, una amable camarera nos atendió con buen gusto y con cariño. Ahora veamos como cambia la cosa si transformamos las palabras "buen gusto" por "una cara de acelga", y "cariño" por "una mala ostia que te cagas".
Encima de lo que nos estaba pasando que la camarera se enfadase por tener que servirnos ya es la repanocha.
Retrato de Betty, indignada, mientras
comíamos en la cafetería (la verdad, es
que la imágen está edulcorada).

Después de comer, volvimos a nuestros puestos de combate donde aproveché para cargar el movil en una columna de la sala, pasear por los alrededores curioseando por el Dutifrí ese y viendo como la gente seguía martirizando a los pobres azafaiffols.

Pasó el tiempo y, ¡oh, my God!, el avión con la pieza que venía desde Ámsterdam llegó al aeropuerto y todos los pasajeros gritaron de júbilo y cantaron alabanzas con jolgorio y animosidad... hasta que... ¡nos dijeron que la pieza que habían traido no encajaba tampoco y el avioncito de rescate tenía que volver a Ámsterdam a por otra pieza! ¡Ja ja ja! ¡Qué risa, tía Felisa!
Imaginad la reacción del público.

Los técnicos reparando el avión y diciéndose entre ellos:
- "¡Coño, si nos han dao un donus en vez de la tuerca!"
- Nah, tú ponlo así tapao que no se nota..."

Otra vez espera y espera. Aunque esta vez comenzaron a embarcar a pasajeros en otros vuelos con destinos compatibles, siguiendo un método de selección (familias, personas mayores, etc. etc., primero...).
Seguimos a la espera.

Más espera...

Horas y horas...

Entonces un joven se acercó a preguntar a una azafata que qué pasaba con los viajeros a Pekín:
- Sí señor, vaya con mi compañero. Le asignará un vuelo enseguida.
Por lo que nosotros dijimos:
- ¿Y los que vamos a Shanghai?
A lo que la azafata nos contestó:
- ¿Van a Shanghai? Bien, embarcarán en el próximo vuelo a Ámsterdam.

No tuve palabras para aquello... bueno, ¡qué narices! ¡Se las dije! ¿Cómo pueden ser tan poco profesionales como para no preguntar a la gente a qué destinos van para asignarles vuelos o no? O sea, que si no decimos nada ¿no quedamos en tierra?

Por fín embarcamos alrededor de las doce de la noche, dispuestos a volar a nuestro destino de paso. Yo ya no pensaba en el miedo a volar. Simplemente me senté, me dormí hasta que trajeron la cena y volví dormir...

Continuará...

viernes, 18 de enero de 2008

Comienza el viaje

- Esta es la primera entrada en la que hablaré del viaje.
Ya está bien de promociones y de hablar de mi libro (no dudéis que volveré a hacerlo cuando sea oportuno). Hoy, todos subís al avión conmigo. Veréis las cosas que yo ví y viviréis las experiencias que viví yo los días del 2 al 10 de Diciembre del 2.006... más o menos.

El Viernes 1 llegué a Madrid desde Zaragoza. Pasé la noche en casa de mi amiga Mandy (mi muy mejor amiga Mandy). Estuvimos cenando junto a nuestros chicos, Ana y Pedro, tranquilamente. Ya había comenzado el viaje en realidad, pues era el puente de la Constitución y me comí un atasco impresionante (ahí, toma de contacto para ir practicando lo que es estar en un espacio cerrado durante mucho tiempo).
Al día siguiente, Ana y yo nos reunimos con Beatriz (mi compi de viaje, ¡yuju!) y Antonio, su boifrenz.
Después de estar tomando algo, despedidas y demás cositas emotivas, nos metemos ya a zona protegida donde comenzará la pesadilla.

Todo marchaba bien. Nos pusimos a mirar tiendecitas y después nos sentamos a esperar a que nos llamasen para embarcar al vuelo hacia Amsterdam (escala antes de ir a Shanghai).
Se hizo la hora y yo estaba nerviosísimo. Era mi primer viaje en avión. Tenía curiosidad, pero también he de reconocer que cierto miedo a lo desconocido, cuando los minutos pasaron y ahí nadie avisaba.

De repente anuncian un retraso de 1 hora. Acto seguido oigo a un hombre que ha ido a preguntar que el retraso sería hasta las 5 de la tarde y, cuando ya estábamos a punto de mordernos las uñas, anuncian por megafonía que estaremos esperando indefinidamente debido a que el avión tiene una pieza que no es la correcta...

Continuará...

martes, 15 de enero de 2008

Crónica de la presentación

- Bien. Ya pasó.

...

¡Quénerviosquénerviosquénerviosquénerviosquénerviosquénervios!

Bueno, pues eso. El Jueves fue el día de la presentación de "Cuaderno de viaje: Shanghai". Muchos nervios, mucho estrés, cosas que se me olvidaron, cosas que no iba a decir en principio... En fín, de todo un poco.

A eso de las 19 h., quedé con José Manuel Alonso (concejal de Zaragoza, profesor y gran amante de los comics y el arte en general), para preparar un poco todo y ponernos de acuerdo sobre el tema.
Tuvo la amabilidad (o la insensatez) de aceptar ser el presentador del acto y, jamás podré agradecérselo lo bastante.

Comenzó con un serie de explicaciones sobre lo que son los cuadernos de viaje. En que consisten y quienes fueron los precursores.
Acto seguido, pasó a contar a los presentes el tipo de relación que mantenemos. Ya que gracias a un pequeño concurso de hace unos años, promovido por la Escuela de Artes de Zaragoza (el tema era la gente que está en duda sobre si seguir estudiando o no, o qué estudiar), tuve la oportunidad y el placer de realizar algunos trabajos de ilustración y comic encargados por él.

Elogios... demasiados.
Cada palabra que decía eran cosas buenas sobre mi trabajo. Se ve que ha estudiado a fondo el perfil de mi blog y que sigue mis trabajos con cariño, algo que, de verdad, aprecio muchísimo.

Entonces, cuando me cedió la palabra ya no sabía que contar.
Era como si hubiese preparado cuidadosamente un puzzle de muchas piezas y, al empezar a hablar, los señores nervios llegan y ¡zas!, me tiran todas las piezas por el suelo.
Y aquí me veía yo, cogiendo las piececitas, colocándolas de nuevo sobre la mesa, desordenádamente intentando que no se notase mucho.

Pero no puedo quejarme. He tenido la oportunidad de presentar mi trabajo a la gente. Gente conocida y hasta algún desconocido, que siempre ilusiona verlos en estos actos. Eso quiere decir que le interesaba a más personas a parte de los amigos sobornados (lo sé, lo sé, os debo unas copas).

Así que... bueno, gracias a los que vinieron, a Ángel Gracia por la oportunidad, a Gabriel y Ana por las fotos y, sobre todo, a José Manuel por ser tan buen orador y mejor persona.

domingo, 6 de enero de 2008

Oscar me acompañaba

- Pues sí, Oscar Peterson, gran pianista de jazz, me estuvo acompañando durante buena parte de la fase de creación de mi libro.
El jazz siempre me ha gustado y, ultimamente, cada vez más.
El jazz me relaja, me anima, me lleva de viaje, evoca lugares y sensaciones únicas, y es por eso que ponía los discos del sr. Peterson mientras dibujaba.
Mi favorito... bueno, la verdad es que es difícil escoger uno solo, pero uno de los que mas me gustan es el "Jazz in Paris Vol. 2". Pero contra todo pronóstico, era el Volúmen 1 (uno de los que me faltaban) el que escogí como banda sonora mientras me ponía con mi pequeño bloc mientras trabajaba.
La paz me invadía y, es entonces cuando mejor trabajo.
Me siento cómodo y feliz, ¡sí! ¡feliz! La música hace que la gente sienta cosas. Y yo es eso lo que siento escuchando las notas del sr. Peterson.

Lástima que nos dejara el 23 de Diciembre del 2007. Ahora solo quedarán sus discos y conciertos en la memoria de la gente para poder recordarlo.

Este pequeño boceto es mi manera de agradecerte todos los buenos ratos que paso escuchando tu música y, sobre todo, por estar ahí mientras trabajé en mi cuaderno de viaje.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Un poco de todo...

- ... o un mucho de todo, como dice mi buen amigo Fran Collado, componente del fanzine El Caracol de Hojalata, con el cual compartí stand en la VI edición del Salón del Comic de Zaragoza.

Un servidor junto a Arturo,
como quien no quiere la cosa.


Lo primero, indicar que, aunque en la cartela pusiera "Les Triplettes de Zaraville", no aparecimos como tales, ya que se vendieron todos los ejemplares de Astra: especial espacial.
En su lugar, ahí estuve con mi libro que, por cierto, tuvo muy buena acogida por parte del público.
Lo pasamos muy bien: vendimos, dedicamos, dibujamos en carteles ajenos por detrás, hicimos los típicos cartelitos chorras como el clásico "Si los miráis, nos haréis muy felices", con lo que tuvimos que sonreir varias veces por petición popular (maldita idea, Fran), alguno de nuestros miembros fue maniatado y obligado a humillarse bajo la dominación de bellas guerreras... total, un fin de semana completito.
Y, como testimonio, os dejo unas cuantas fotos para el recuerdo.

¡SALUD Y BUEN FIN DE AÑO!

Alfonso leyendo "Gorka", de la línea Laberinto.

Ya hemos montado el tenderete.

Camisetas, Caracoles, Cuadernos de viaje... ¿quién da más?

¡A dibujar!

El que firma, informándole a una futura cliente de las
beneficiosas propiedades del producto. (¿Cómo pudo picar?)

El stand abarrotado de gente ávida de adquirir nuestras obras.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Con los amigos

- El fin de semana del 14 al 16, me lo pasé genial con mis amigos.
Un fin de semana de reencuentros.
Un fin de semana de frikismo.
Un fin de semana de aventuras.
Un fin de semana de artisteo.

En el Salón, en Aguarón y de vuelta al Salón.

Y cuando uno de mis "amigos" se digne, subiré las fotos que lo atestiguan...


De momento confirmada la hora de la presentación: 19:30 el Jueves 10 de Enero en Fnac, Pza. España de Zaragoza.
Espero veros por ahí, que pasaré lista.


Y para acabar, mis mejores deseos para todos.

Todas las imágenes son propiedad de sus autores.
Queda prohibida cualquier reproducción, apropiación indebida o uso sin el permiso del autor.